jueves, 8 de septiembre de 2011

     

   
Tu imagen me baña como el silencioso rocío.

Imagino tu sonrisa y contagiado, sonrío.
                       
               
           
                                                   

sábado, 20 de agosto de 2011

El tenderete escénico



Proyecto de teatro musical de raíz canaria:



    Últimamente hemos podido comprobar como óperas de escaso tirón han sido financiadas a base del endeudamiento de nuestras corporaciones. Por un lado, es loable el hecho de querer elevar la oferta de nuestra comunidad y ofrecer espectáculos de calidad con artistas de primera línea, pero la realidad es que Las Palmas de Gran Canaria no es Salzburgo y tampoco es un lugar de peregrinación wagneriana como Bayreuth. La programación cultural de los últimos años parece que creía todo lo contrario y pretendía hacer de la capital grancanaria un reflejo de aquellas para ser disfrutado por una minoría selecta. Desembolsos y esfuerzos tan grandes para traer tales proyectos deberían haber volcado a la sociedad canaria y abarrotar los teatros y auditorios para aprovechar la oportunidad de asistir a tamaños acontecimientos, pero no ha sido así. Es triste, pero quizá los canarios no estemos preparados para ello.

    Estamos en un momento en el que la inmediatez de información y el acceso a todo tipo de material están al alcance de cualquiera. Sin embargo, parece que sólo interesan los asuntos más escabrosos e íntimos de personas vulgares y no las hazañas de los que debieran ser nuestro ejemplo a seguir. Por todo ello, el público actual no muestra interés en nuevas producciones de ópera contemporánea, en algunos casos pretenciosas, que se pierden en telarañas pseudointelectuales y que al final no llegan al público, que sale con la impresión de haber perdido su tiempo. Así no cambiaremos nada.

    Las personas de a pie, cada vez encuentran más vacías sus vidas y se hayan descontentas con un Sistema en el que poco influyen. Pero a la vez, tienen ganas de emocionarse, de reír a carcajada limpia, de sentir sus corazones estremecerse, disfrutar de lo vulgar, del enredo, de lo ingenioso. Desean sentirse identificados y que lo que se les muestre sea ante todo, cercano.

    Por ello quiero instar a los artistas canarios a la producción de un nuevo género, el “Tenderete escénico” una obra de teatro musical de raíz canaria, creada e interpretada por canarios y que sea un reflejo de su idiosincrasia y su sentir. Una suerte ópera sencilla pero con profundidad, de mensaje claro y con una música actual pero con una fuerte ligazón con la tradición folclórica, sus ritmos, melodías e instrumentos. Un género que aproveche la cotidianidad de sus temas para movilizar a la sociedad canaria. Un género en el que los canarios seamos especialistas y que se convierta en motivo de orgullo para todos nosotros.


miércoles, 22 de junio de 2011

Farewell

I.
Me voy.
Regreso.


II. Mudanza
Envio de sesenta kilos de despojos.
Restos de la vida que ha pasado.
Trofeos que llevaré conmigo,
recuerdos.

También herramientas de a diario,
montones de papeles de coleccionista
de notas impresas y músicas calladas
o músicas en lata, plastificadas, rígidas.

Ropas usadas casi al extremo
que buscan mejor vida o mueren en el intento.
Rayas que cruzan a cientos camisetas
convertidas casi en marca personal.

Las cajas vagan entre el correo de miles,
los muebles son donados o arrojados a la vía.
La casa va quedando vacía de adornos
y ruge cada vez con un eco más fuerte
como respuesta a las últimas palabras o notas
que suenan entre sus blancas paredes.


III.
Parece mentira que mire melancólico este simple sandwich de queso...
¡Echaré de menos la comida en Holanda!
A todo se acostumbra uno.
De todas formas, no puede competir
con un pan de millo con chorizo de Teror.

Últimos días de panekoeken y stroopwaffel,
pato asado, sweet pork y thai curry.
Me concedo los postreros caprichos
y repito en los restaurantes favoritos.
Saboreo una vez más los gustos de los platos
que saquearon mis expectativas
y aportaron nuevas dimensiones
a mis casi vírgenes al picante papilas.

Pero lo más importante es con quién compartir
estas agridulces cenas de despedida.
Bocados que se mascullan entre historias
de hazañas pasadas y anécdotas divertidas.
Tras la cuenta llegan los abrazos de:
"Hasta pronto, eres alguien especial"
Todo queda en el aire, en el deseo del reencuentro.


IV.
Del cálido abrazo que precede al desapego,
del último contacto físico antes de la ausencia,
de la lágrima emocionada y el apretón contenido
guardaré recuerdo eterno, como tesoro personal.

Un lustro de aventuras, de vivencias compartidas
con personas procedentes desde Brasil a China,
cuatro continentes condensados en La Haya,
en nuestra escuela... nuestra maravillosa burbuja.
La alegría crecía a júbilo en su compañía,
una cerveza que se alza, un reparto de baraja.
Las penas dolían menos a medida que se contaban.

Terminar los estudios se convierte en la aguja
que explota la pompa, infla la incertidumbre
apaga la lumbre y la maleta en canal raja.
Las cosas quedan esparcidas y de orden faltas.
Organizar las ideas es ahora la prioridad.

viernes, 13 de mayo de 2011

Pensar tequiero

¿Por qué estalla un tequiero en mi mente,

espontáneo, transparente, sincero,

indefinido, dirigido a nadie, inocente?

Surge de la nada, en soledad. Entonces,

me acurruco dentro de mi cama y soy feliz.

No sé porque lo hago, simplemente lo siento.

No hay razón que determine el gesto.



En otras ocasiones aparece, brota

y se asienta en un nudo de garganta

que intenta explotar por la boca

y dirigirse a quien está a mi frente

compartiendo conmigo una amistosa charla.

¿Sería inoportuna la muestra de afecto

por poco convencional e inesperada?



Notar que va creciendo desde la raíz,

inflamando el pecho, hace que goces.

De repente se te humedece la nariz,

emocionado por el placer inesperado

que causa darse cuenta de lo simple

que puede ser la vida cuando se quiere.

Querer no de voluntad sino de facto,

incondicionalmente, como en un estado

donde el cariño se derrama a cada paso,

como el olor propio que deja marca.



Mayo 2011

viernes, 6 de mayo de 2011

Ya lo sabía

No fue una sorpresa, y sin embargo,

quise pasar el mal trago nuevamente.

Esta vez se me antojó casi dulce

oírte decir las mismas cosas que me aniquilaron,

que luego negaste y que ahora das por evidentes.

Paradojas…

¿Qué coño he de hacer ahora?

¿Sentirme culpable por haber estado ciego de amor,

por no querer abandonarte aun sufriendo,

por intentar tratarte como una frágil joya

temiendo que en cualquier momento quebraras?

No me arrepiento de nada.

Al contrario que tú,

me enorgullezco de cada momento pasado a tu lado

porque

SÍ,

fui sincero.

Fui YO, incluso

cuando hasta yo dudaba

si continuaba siendo el mismo

o un engendro metamorfoseado,

adaptado a un medio peligroso.

Mentiría si negara que, en cierta manera,

disfrutaba siendo tu pañuelo de lágrimas.

Quizá hoy disfrutara por la misma razón.

La desazón de antaño devuelve un aroma de melancolía.

Pufffffffffff

¡Ya sé que no tengo remedio!



6-5-2011